| Inicio | Publicaciones/Conferencias | Proyectos | Intereses profesionales | Intereses personales | Ligas interesantes |
Mitos y realidades de una página web.
Publicado en columna semanal Peer to Peer, El Norte, sección Interfase, 30 de Abril de 2007
Hoy me siento frustrado. El navegador que más utilizo es Firefox, en algunos casos suelo utilizar el Internet Explorer y en muy pocos a Safari. La frustración viene porque a pesar de que no quiero usar el IE hay personas que me obligan a hacerlo. ¿Quiénes son estas personas? Todas aquellas que no saben que cerca del 30 por ciento de los mil millones que tenemos acceso a la Red utilizamos Firefox (este porcentaje sigue creciendo).
No pretendo esclarecer si un navegador es mejor que otro, pero si lo vemos fríamente todas aquellas personas que desarrollan páginas web que sólo funcionan en Internet Explorer están ignorando a quienes no queremos utilizarlo. Imagine que usted quiere ir al cine que más le gusta y lo obligan ir a otro que a usted no le atrae, ¿se sentirá contento y cómodo viendo la película en una butaca que no le agrada?, ¿o comiendo palomitas que saben mal?
Es así como podemos ver que existen desarrolladores que conservan ciertos mitos respecto a la forma en que los usuarios utilizamos las páginas web. Uno de ellos es pensar que hay pocos usuarios que empleamos otros navegadores diferentes al Internet Explorer.
El mito del navegador no es el único, existen otros que afectan seriamente la usabilidad. Christina Wodtke en su libro Information Architecture, Blueprints for the Web, menciona algunos de estos mitos que reseño enseguida:
Los usuarios no leen, por lo tanto es mejor poner la menor cantidad de texto. Si bien es cierto que las fotos, logotipos y en general las imágenes son más atractivas que el texto, es inverosímil pensar que los usuarios no leemos. La realidad es que leemos lo que nos interesa. ¿Si usted hace una compra en línea no lee las instrucciones? ¿Si nadie leyera no cree que este periódico en su versión en línea ya hubiera desaparecido? En resumen, los desarrolladores y diseñadores de páginas deben pensar acerca de las cosas que serán atractivas y que realmente leeremos, facilitándonos el acceso a estos contenidos.
Siempre hay que evitar el uso de barras de scroll para navegar. Es indudable que las barras de scroll suelen ser molestas, pero también hay que reconocer que evitarlas puede llegar a ser imposible. ¿Cuál es la realidad? Que dependiendo del tipo de resolución habrá barras de scroll aun y cuando el desarrollador pensó en que no estarían presentes. Hay que recordar que no todos utilizamos la misma resolución de pantalla.
Nunca utilizar letras pequeñas en una página. El tamaño de la letra determina qué tan importante es la información que está en una página, y es así como el diseñador y desarrollador juegan con diferentes tamaños. La letra pequeña es parte de este juego. Imagine tener que desplegar en una página los términos de uso o las políticas de privacidad cuando está creando una cuenta de Hotmail. Estará de acuerdo conmigo que si el desarrollador pone una letra de tamaño grande tendremos una página con una barra de scroll inmensa. Es así como las letras de tamaño pequeño en la realidad sí tienen un uso muy válido.
El número máximo de enlaces que deben existir por página es de siete, si hay más serán demasiadas alternativas. ¿Ya revisó cuántas ligas existen en agencias noticiosas en línea como CNN? Este es uno de los mitos más grandes, surge de un estudio que realizó en 1958 George Millar. El estudio trataba de comprobar cuántos símbolos recordaban las personas en un período corto de tiempo, el resultado promedio fue de siete. Fue así como alguien decidió que éste era el número de enlaces que debían incluirse en una página.
Los usuarios no entrarán nunca a secciones que tengan apariencia de publicidad interactiva. Se ha comprobado con diversos estudios que los usuarios sí damos click en los anuncios, pero como no tienen un impacto positivo, entonces bloqueamos en nuestra mente el anuncio. Este es uno de los mitos más interesantes, muchos creemos que la publicidad interactiva no sirve, pero lo que ocurre es que no está bien contextualizada, esto provoca que olvidemos inmediatamente que en algún momento nos interesamos por un anuncio interactivo o por una sección ya que no nos interesó.
Existen muchos otros mitos que giran en torno a otros temas: creer que todos tenemos una conexión de banda ancha, suponer que todos los usuarios somos expertos al navegar en internet, no tomar en cuenta a personas con alguna discapacidad. La esencia del tema no está en discutir todos los mitos, sino en que los desarrolladores entiendan que los usuarios podemos sentirnos frustrados por cosas muy simples que ellos ignoran. ¿Estás leyendo esta columna y eres desarrollador? Empieza por comprobar si las páginas que desarrollas se pueden ver sin problemas en otros navegadores. ¿Eres un usuario y te sientes frustrado como yo? Ve a la sección de contacto del sitio que visitas y expresa tu inconformidad.