Luis Carlos Aceves Gutiérrez

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Gobierno Electrónico en México: ¿Dónde estamos?
Publicado en Revista Conocimiento, 15 de Mayo de 2005

Seguramente en los últimos tiempos ha empezado a escuchar términos como firma digital, factura electrónica, portal ciudadano, e-México, entre otros. O muy probablemente usted, algún familiar o conocido, en estos días ha realizado algún proceso por la vía del Internet tal como pagar la tenencia de su vehículo, consultar sus puntos disponibles en el Infonavit, pagar sus impuestos personales o los de su empresa, o incluso acceder a licitaciones del gobierno estatal o federal. Pues bien, los casos y ejemplos mencionados son parte de lo que se conoce como Gobierno Electrónico o e-Government. Todos estos procesos hasta hace poco tiempo solían ser complicados, tediosos, aburridos, burocráticos y en la mayoría de los casos implicaban en el mejor de los casos sacrificar una mañana completa de jornada personal o laboral.

Un Gobierno Electrónico por definición implica el uso de tecnologías de información para proveer acceso a la información de alguna entidad gubernamental, además de ofrecer servicios públicos tanto a ciudadanos como a empresas, y generar con esto comercio electrónico.

Si bien en México, este concepto es relativamente reciente y está en franco crecimiento, en otros países, especialmente los europeos y Estados Unidos, es algo que se ha promovido y desarrollado desde hace cerca de 7 años. Muchos de los procesos que usted puede ver el día de hoy en nuestro país relacionados con Gobierno Electrónico son conceptos que en otros países ya han sido probados y experimentados, trayendo numerosos beneficios económicos y legales.

La clave: transferencia electrónica de beneficios.

El “éxito” en cualquier gobierno es evidente en la medida que genera beneficios para sus ciudadanos, en el caso de un Gobierno Electrónico esto no es la excepción. La parte esencial radica en lo que se conoce como transferencia electrónica de beneficios, es decir, el uso de diferentes formas de tecnología de información mediante las cuáles un ciudadano puede recibir, percibir y utilizar aspectos gubernamentales que se reflejen en una mejor forma de vida. Un ejemplo muy claro de éste concepto en México consiste en pensar y visualizar lo que ocurría con la mayoría de las personas jubiladas que al final de cada mes acudían a un banco a cobrar un cheque correspondiente a su pensión. Está por demás recordar las largas filas que incluso empezaban desde tempranas horas. Este proceso ha cambiado, y hemos podido ver que estas filas han desaparecido ya que se ha implementado un esquema de pago electrónico de la pensión a través de tarjetas de débito bancarias.

No solo hay para los ciudadanos…

Si bien es cierto que quizás la parte más evidente de un Gobierno Electrónico está en la percepción personal de cada ciudadano ésta no es la única forma existente. Analicemos alguna terminología para entender los diferentes enfoques que puede tener un Gobierno Electrónico:

El proceso de transformación de un gobierno tradicional a uno electrónico en México

Resulta importante ver que la transición a un esquema de Gobierno Electrónico no es un proceso simple ni inmediato, sino que se va dando en diferentes etapas con características particulares. La firma de consultoría Deloitte and Touche ha identificado seis fases en éste proceso de transformación. Las analizaremos ejemplificando con casos particulares, y tendremos en consideración que las tres primeras son las que se encuentran en nuestro país, mientras que las últimas tres se han desarrollado en otros países.

  1. Diseminación y publicación de información. Es la etapa más básica, donde el objetivo primordial es crear un nuevo canal de comunicación con los ciudadanos de forma que a través de un sitio web puedan enterarse de los servicios, contactos y asistencia que pueden tener por parte de una entidad gubernamental. Ejemplos de este caso son el Portal del Gobierno del Estado de Coahuila donde se presentan los trámites gubernamentales y los pasos para hacerlos, sin embargo no se puede interactuar para generar dicho trámite en forma electrónica, el hasta hoy pospuesto proyecto de la Enciclopedia es otro caso similar donde mayormente se busca ofrecer información por medios electrónicos.

  2. Transacciones bidireccionales “oficiales” de una sola entidad gubernamental. Típicamente se desarrolla algún esquema tecnológico que permite identificar de forma única a un ciudadano para que pueda llevar a cabo una transacción monetaria con alguna entidad gubernamental. Este es quizás el rubro, donde en México, mayormente se encuentra tanto el Gobierno Federal como muchos gobiernos estatales. Ejemplos actuales son el trámite de la Firma Electrónica Avanzada y el pago de impuestos ambos en www.sat.gob.mx, los procesos de Compranet en www.compranet.gob.mx.

  3. Portales multipropósito. Consiste en desarrollar un sitio web que consolide múltiples servicios gubernamentales a través de una sola forma de acceso. En un solo lugar el ciudadano puede realizar transacciones con diferentes entidades gubernamentales así como obtener información para algún trámite. Una clara muestra de éste nivel es el recientemente rediseñado Portal Ciudadano de Nuevo León, el cuál agrupa a todas las entidades y trámites del gobierno estatal a través de una sola entrada www.nl.gob.mx ofreciendo además de información la posibilidad de llevar a cabo transacciones electrónicas.

  4. Personalización de un portal. La idea es tener un portal multipropósito otorgando mayor poder de decisión para que el ciudadano pueda predefinir qué le interesa ver y hacer.

  5. Conjunción de servicios comunes. El ciudadano deja de percibir diferentes entidades gubernamentales aisladas y puede llevar a cabo una transacción única a pesar de que una parte del proceso recae en una entidad y parte en otra.

  6. Integración total y transformación de la organización. Prácticamente cualquier servicio gubernamental se puede llevar a cabo de forma electrónica, y el ciudadano puede decidir y personalizar los servicios que son más importantes para él. La mayoría de la veces esto implica la creación de entidades gubernamentales para reemplazar a otras.

El futuro del Gobierno Electrónico en México, y el camino que falta por recorrer

Si bien hemos visto que el día de hoy contamos con numerosos servicios gubernamentales al alcance de una computadora, aún restan muchas cosas que terminen de impulsar un esquema de gobierno electrónico total. La planeación para consolidarlo es crítica y debe ser a largo plazo, no únicamente por sexenios. De modo que es importante resaltar varios aspectos.

En primer lugar, aún hay diferencias abismales en el uso del Internet. La geografía del país es tan diversa que en algunos casos la infraestructura tecnológica es costosa y no es posible llegar a todas las comunidades. Adicionalmente, el precio para adquirir un equipo de cómputo aún resulta un obstáculo para muchas personas.

Como segundo punto, muchos esfuerzos son aislados y no están estandarizados. Podemos ver que los gobiernos estatales del norte del país cuentan con más servicios electrónicos que los del sur. Mientras no se haga un esfuerzo coordinado por “federalizar” y compartir los conocimientos entre las entidades estatales, continuará existiendo un crecimiento aislado.

Como tercera cuestión, la cultura en el uso de la tecnología de información es aún limitada. Esto no necesariamente está relacionado al nivel socio económico. Todavía hay personas que no saben utilizar una computadora. Otras, tienen miedo de realizar un trámite por Internet pues esperan tener un comprobante físico.

En cuarto lugar, la seguridad y privacidad, es un tema crítico. La tecnología ha mejorado la relación del ciudadano con el gobierno, pero aún hay muchos aspectos sobre seguridad (por ejemplo el uso de una tarjeta de crédito) que pueden ser violados por personas externas. Internet brinda anonimato, y aún cuando los infractores sean identificados, el castigo que reciben es poco severo.

Finalmente, la tecnología crece a pasos sumamente acelerados. Cuando en México algún esquema electrónico apenas comienza a estandarizarse, ya resulta obsoleto. En muchos países ya se da una convergencia de diferentes tecnologías de información que permiten otorgar mayores beneficios a los ciudadanos. Deberán presentarse esfuerzos por consolidar y concretar el uso de nuevas tecnologías para mejorar los servicios electrónicos. Es importante percatarse que esta convergencia requiere de otras entidades que la soporten, como los intermediarios bancarios.


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